Impotancia de la imagen en la marca personal por Fernando de León

Uno de los puntos más valiosos cuando generamos contactos y establecemos relaciones es nuestra imagen. Esa primera impresión que se llevara tiene el prospecto o nuestra audiencia sobre lo que somos, será el responsable directo del posible éxito o fracaso a experimentar en el mundo online o en el offline.

Y es que construir una relación de confianza con tus clientes a través de esas características físicas que envuelven a la identidad corporativa, las cuáles resulten atractivas en términos generales e impongan un estilo único en tu sector.

La imagen de una marca personal son las aptitudes y cualidades que se transmiten de forma expresa. Se trata de una carta de presentación, dónde deberás sacar a relucir tu mejor faceta para generar un efecto positivo en el mundo exterior.  

Decir que la imagen no es importante para el social selling es algo totalmente absurdo. ¿Te imaginas que vayas a vender un inmueble y estés mal arreglado? O ¿Un profesor de clases descuidado? Lo único que conseguirán es el desprecio de su entorno más cercano, quien se rehusará a tener algún tipo de relación con ellos porque su aspecto físico genera una absoluta desconfianza.

Lo mismo sucede en este sector. Nadie comprará algún producto o servicio en un sitio web con mal aspecto o desfasado, debido a que lo considerarán como una página fan page y saldrán de allí de inmediato. Si eres emprendedor digital, deberías considerar que tu presentación personal marcará un precedente en esa persona que ha confiado en tus servicios y dispuso de un día para reunirse contigo.

Eres el representante de todo lo que engloba tu marca personal. Cualquier mala actitud o gesto desagradable podrá poner en riesgo ese trabajo que has conseguido con la audiencia, ocasionándole un grave daño a la credibilidad existente sobre ti.

No es vanidad o egocentrismo.

La sociedad ha confundido a la adecuada presencia con vanidad e incluso clasismo. Y es que no se trata simplemente de etiquetar a nadie por tu estilo personal; Lo que se busca es proyectar una imagen óptima en el mercado, brindándole la suficiente seguridad al cliente para cerrar acuerdos comerciales con nuestra marca, porque somos confiables e instauramos ese sentir de fiabilidad.

Esto se logra en el social selling con una imagen pulcra e impoluta en todos los espacios posibles. Busca proyectar esa mejor faceta en todo momento, esforzándote por mantenerte de “punta en blanco.

Fernando de León Estrada y Evelyn Castañeda 

 

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