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  • hay que hacer cosas para aprender

Te puedo decir cómo se corren los 100 metros lisos en menos de 10 segundos, pero si no te pones, no sabrás nunca si eres capaz de hacerlo.

Una práctica necesaria para evolucionar en el nuevo mercado.

Capítulo 1: Pongámonos en situación

A diario se nos presentan retos que nos parecen imposibles de conseguir, metas inalcanzables, o simplemente, situaciones en las que no sabemos ni cómo empezar. Todo esto es común en el entorno digital, pero también en el personal, en el laboral y en la vida en general. El miedo al cambio, la seguridad que nos proporciona lo que sabemos y el desconocimiento de lo que depara el futuro, no nos deja tomar decisiones.

Imaginemos una situación normal y cotidiana: alguien nos llega a casa o al trabajo, o contacta con nosotros por teléfono.

Nosotros estamos en nuestras cosas, y nos pide que le dediquemos cinco minutos de nuestro tiempo para explicarnos, cómo ahorrarnos tiempo y dinero, simplemente sustituyendo alguna cosa que ya estemos haciendo por la nueva.

Aproximadamente un porcentaje de los que estáis leyendo esto habríais terminado la conversación con esta persona de una forma cortés sin saber de qué se trata, otros seguro que por cortesía, y por respeto al trabajo de los demás, dejaríais que hiciera su trabajo y pondríais cara de que os está interesando algo de lo que os está contando, y otros seguramente tomaríais nota de cómo hacer todo lo que vienen a contaros, para tener información suficiente y hacerlo de una forma particular y si puede ser gratis, mejor.

Si revertimos la situación, parémonos a pensar cómo de forma generalizada, se llega a casa de los posibles clientes, a pedirles que nos escuchen, porque tienen que contratar nuestros servicios de “Social Media Community Management World” para ahorrarse tiempo y dinero, incluso para ganar más, porque lo que tienen está desfasado y necesitan entrar en la era digital para no quedarse obsoletos.

Curiosamente, la mayoría o nos da largas, o nos atiende por cortesía, o nos dice que le hagamos un plan muy detallado de lo que sería el trabajo porque quiere saber en qué exactamente va a gastar su dinero.

Ahora está de moda el concepto de “Transformación Digital”, y si preguntas a una empresa exactamente en qué consistiría esto, lo más probable es que te conteste, que es estar en las redes sociales, o tener una página web, o vender por internet.

Te puedo decir cómo se corren los 100m lisos en menos de 10 segundos, pero si no te pones, no sabrás nunca si eres capaz de hacerlo.

Todavía hoy, escucho a compañeros decirme que no creen en esto de las redes sociales, que no sirven para nada. Otros me dicen que tenerlas es muy importante porque si no estás en internet, no existes. Algunos incluso me razonan el hecho de que una empresa podría llegar a rebajar su plantilla un 80%, bajando sus gastos fijos, transformando su negocio presencial, en una tienda Online, y lo bueno de todo esto es que pienso que todos tienen razón.

El problema radica, bajo mi punto de vista, en la percepción que tenemos cada uno de este negocio,y, sobre todo, del cliente.

Para muchos el cliente es una persona que no quiere gastar dinero, que prefiere que su familiar o alguien por muy poco dinero, le haga la web, las redes sociales y el blog. Para otros el cliente es alguien que quiere que le hagas todo gratis. Para otros el cliente es alguien que quiere que le des información y presupuesto de algo concreto, para después hacerlo el con la información que le has dado. Así podría seguir unas cuantas líneas más.

Bajo mi punto de vista, “el cliente es aquel desconocido, al que le pedimos que nos deje ganar dinero con su negocio, poniendo a nuestra disposición todo lo necesario para garantizarnos que nos sea rentable, pero que no garantizamos que sea rentable para el”.

En resumen, le estamos pidiendo un acto de fe, y si lo vemos desde ese punto de vista, entenderemos un poco mejor la situación y podremos pensar en hacer las cosas de otra manera.

Capítulo 2: Qué es y para qué sirve

En el entorno digital, como en todo, hay profesionales del sector que han ido creciendo con internet y también personas que llegan de sectores que nada tienen que ver con las ventas, la comunicación, la planificación o el marketing. Son profesionales de otros sectores que usan la tecnología y los nuevos canales de comunicación para desarrollar sus profesiones en el entorno Online y que han visto aumentadas sus capacidades en estos ámbitos y han conseguido una reputación importante. Pero también hay personas, que usan el desconocimiento de mercado offline para ofrecer servicios a bajo coste, incluso de forma gratuita.

Te puedo decir cómo se corren los 100m lisos en menos de 10 segundos, pero si no te pones, no sabrás nunca si eres capaz de hacerlo.

No nos echemos las manos a la cabeza, cuando no existía internet, un aprendiz de fontanero o de albañil, a los tres meses pensaba que ya había aprendido el oficio y se montaba por su cuenta y trabajaba por la mitad de lo que lo hacía su oficial, esto no es nuevo, lo que hay es que saber gestionarlo.

El desconocimiento del mercado digital de las empresas es mucho, y sobre todo porque no son capaces de entender qué es y para qué sirve. Son muchas las ponencias, los congresos y los cursos de muchas materias específicas, pero ninguno de algo tan simple como qué es el entorno digital y para qué sirve en realidad. Es como si cayera un artefacto del espacio con una tecnología fuera de nuestro alcance, y pretendiéramos que todos los ciudadanos de la tierra la usáramos de una forma correcta dando cursos de física cuántica y astronomía.
Podría atreverme a decir, que una de las cosas que te da y te quita el entorno online, y además de una forma muy rápida, es información, pero la información si no se sabe gestionar no sirve de nada.

Otra cosa importante es la reputación, algo que para la mayoría es algo que no tiene importancia, pero que es vital para cualquier marca, pero porque no saben lo que es, ni para qué sirve.

Cuando se hace un evento o una acción de marketing, la mayoría de las veces no se hace para conseguir notoriedad, pero porque no saben lo que es y para qué sirve.

Cuando miras un perfil o una página en una red social, y ves que el contenido no es el apropiado, es porque no se sabe qué es y para qué sirve.

Si queremos hacer que una empresa o profesional se adapte al nuevo mercado digital, y queremos formar parte de esa transformación, debemos entender las barreras que tienen, y adaptar nuestras estrategias a el escenario que cada momento se nos presente.

Te puedo decir cómo se corren los 100m lisos en menos de 10 segundos, pero si no te pones, no sabrás nunca si eres capaz de hacerlo.

Capítulo 3: Quejarse o aplicarse

Todos hemos pasado por momentos buenos, regulares y malos, y el que no haya pasado por alguna de estas etapas, que no crea que no le va a tocar.

Lo importante de cada una de estas etapas es saber gestionarlas de la mejor manera. Si estás en la etapa mala, lo más recomendable es, parar en seco, reflexionar, y pensar que empiezas un nuevo negocio con los recursos de los que en ese momento dispongas. Es lo más difícil, pero piensa que aquí, tu mejor arma es la creatividad.

Si pasas por la etapa regular, lo idóneo es plantearse exactamente lo mismo, teniendo en cuenta de que te puede ir aún peor. Piensa siempre, que diferenciarte es un arma muy poderosa si sabes explicar bien esa diferencia.

Y si estás en la época buena, lo mejor es destinar el máximo de recursos para prepararte, para posicionarte, para conseguir mayor reputación y notoriedad, por si viene una época difícil. Aquí puedes ser creativo, para poder diferenciarte de una forma clara y poder comunicarlo bien para llegar a tu cliente.

Estas situaciones son cotidianas tanto para nosotros como para nuestros clientes, así que si tienes experiencia, no tengas miedo en decirlo, esta experiencia te da una capacidad moral muy importante para demostrar a tu cliente que eres lo que él necesita porque ya has salido de esa situación de una forma efectiva.

Si proponemos cosas a nuestros clientes para avanzar en alguna situación, es un error, y repito, es un error proponer cosas en las que el mayor beneficiado seamos nosotros mismos.

“LO QUE NO QUIERAS PARA TI, NO LO PLANTEES PARA NADIE”

Hay momentos en los que dar el “pelotazo” era una práctica muy habitual, pero esos tiempos en los que los clientes no sabían, o basaban su relación comercial contigo en la confianza, han pasado a la historia. Hay que decir también que todavía queda un residual, pero con el paso del tiempo irá quedando en anecdótico.

Hoy, el cliente está a un “click” de saber lo mismo o más que tu de cualquier cosa. Por eso la mejor estrategia no es convencer al cliente de que te compre tu producto o servicio, sino de que tu eres el mejor socio que puede tener para su empresa crezca.

Hay momentos, y creo que ahora más que nunca ha llegado ese momento, en el que hay que quitarse el reloj, remangarse los puños y meter las manos en el barro. Así demostrarás al cliente que tú eres esa empresa que va a darlo todo por la relación y vas a sacar el proyecto adelante. Los días de teléfono, oficina y quejarse de que los clientes son de una manera o de otra quedaron atrás hace mucho tiempo, así que la mejor manera de diferenciarte de tu competencia, es entrar hasta la cocina, y ver que puedes tú aportar para que se cumplan las expectativas de los dos.

Te puedo decir cómo se corren los 100m lisos en menos de 10 segundos, pero si no te pones, no sabrás nunca si eres capaz de hacerlo.

Capítulo 4: Gestión de la información

Quiero finalizar este artículo, haciendo hincapié en algo que para mi es vital, “la gestión de la información”.

Esto es algo que hoy te permite crecer de una forma ordenada y efectiva, ya que analizar e interpretar los datos te permite realizar estrategias adecuadas a cumplir expectativas.

Me refiero a esas situaciones en las que hablamos con clientes que nos dicen “tengo 20.000 seguidores en FB o en TW y no me hace falta ningún servicio en este sentido”.

La pregunta es clara, ¿y qué haces con ellos?, ¿qué haces con la información que te dan? Es mejor tener 500 conseguidos en orgánico y que interactúen contigo, dándote opiniones, recomendándote, pidiéndote y reclamándote, que 20.000 que no dicen absolutamente nada.

Gestionar la información de una forma eficaz hace aumentar tu reputación, tu notoriedad, tu imagen de marca, te hace llegar al corazón de tus clientes y consigue fidelizarlos.

Por todo esto, y en mi humilde opinión, salir a la calle, hablar con los clientes de sus negocios, sus objetivos, proponerles cosas y pensar en ellos mas que en nosotros mismos, te da una información que bien gestionada, te ayudará a cumplir sus expectativas y las tuyas.

Gracias por haber llegado hasta aquí, y si necesitas algo, estoy a tu disposición.

 

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Emprendedor, profesional del Marketing, la comunicación, del SocialMedia y de la web 3.0, Fundador de Worldersite.com y Geiners.com, Planner Estrategic en Themarketers.com

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